Los primeros músicos de jazz
Los primeros grupos musicales que tocaron música jazz se caracterizaban por poseer una sección rítmica cuya función no era melódica y que evolucionaría hasta componerse de piano, contrabajo y batería. En este sentido, la importancia del piano para el nuevo estilo fue fundamental:
Mientras que el pianista de ragtime operaba como una entidad autosuficiente que
ejecutaba de modo simultáneo los elementos melódicos, armónicos y rítmicos de la pieza, el pianista inscrito en un grupo de jazz se especializaba en dos de estas tres funciones: el patrón armónico y el ritmo propulsivo.
Por otro lado, el percusionista añadió vivacidad y síncopa a estos primeros combos jazzísticos. El instrumento melódico fundamental era la trompeta o corneta, que servía para delinear melodías sincopadas muy al estilo ragtime.
En cuanto a los músicos individuales, los pioneros del jazz fueron King Oliver, Freddie Keppard, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, Sidney Bechet y Buddy Bolden.
El ritmo de los grupos de Nueva Orleans (…) se caracterizaba por operar en tres niveles:
el pulso de negra, el grupo armónico de blanca y el grupo melódico u ornamental de corchea. (…) La polifonía improvisada de la primera línea consistía en ornamentación, obbligato e invención contramelódica. (…) El conjunto musical incluía elementos formales.
Rítmicamente, los dos rasgos característicos del jazz de Nueva Orleans eran el break, originador de homofonía, y el stomp, con rasgos polifónicos.
Por lo demás, el jazz de los primeros tiempos tenía una clara funcionalidad social, tocándose en funerales, bodas, bailes, etc. Esta asociación con elementos populares conllevó que el jazz fuese vinculado a la vida licenciosa, ganándose las constantes críticas de la prensa a partir de los primeros años veinte por considerarse un síntoma de un generalizado declive moral.
Desarrollo del jazz
Posteriormente, inaugurando la época del swing, (1923-1939) llegó King Oliver, con su
“Creole Jazz Band” y grabó entre otras composiciones “Dippermouth Blues”. Los tres solos a corneta de esa pieza, además de ser el punto de inflexión entre la música callejera y el jazz, fueron imitados sin contemplaciones hasta mucho tiempo después por un gran número de músicos. Louis Armstrong – segunda trompeta de su banda y discípulo suyo- retomó en la orquesta de Fletcher Henderson el estilo, el virtuosismo y la flexibilidad rítmica de Joe Oliver, superándolo y marcando un camino imborrable en el tiempo. Otro gran iniciador del camino de la improvisación fue Sidney Bechet, virtuoso del clarinete y el saxofón soprano, precursor del “solo” en el jazz, que también en 1923 cautivó a los oyentes de la nueva música con sus grabaciones de “Wild Cat Blues”, “Kansas City Man Blues”, y en especial, el magistral “House Rent Blues”.
Durante finales de los años veinte y hasta
mediados de la década del 40, fueron las grandes bandas quienes dominaron la escena musical. Hacia 1929, había en Estados Unidos unos 60.000 grupos de jazz y casi 200.000 músicos profesionales.
El swing se caracterizó por su carácter melódico que permitió que fuera una música perfecta para el baile por lo que su penetración mundial fue acelerada. Las composiciones seguían un formato escrito y no se daba gran libertad a la improvisación aunque esta no fuera la regla. En principio las grandes bandas eran raciales pero finalmente se fueron integrando músicos blancos y negros. Los más famosos directores de estas grandes bandas fueron Fletcher Henderson, Count Basie, Duke Ellington, Benny Goodman, entre otros.
El bebop (1940-1950), la revolución musical base de todo el jazz moderno, coincidió con la huelga de grabaciones que desde el 1 de agosto de 1942 hasta noviembre de 1944 llevaron a cabo todos los músicos organizados en torno a la Federación Estadounidense de Músicos (AFM). El efecto más perverso de esa huelga fue retrasar oficialmente el nacimiento de aquella nueva música que
se estaba gestando en el norte del barrio de Harlem y en torno a un club ya histórico y desaparecido: El Minton’s Playhouse de Harlem, en Nueva York. Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Thelonious Monk fueron los grandes gestores de este género musical.
El cool o West Coast jazz, y el hardbop (1951-1969) convivieron durante este período en una pugna por la hegemonía musical del jazz. Mientras en la Costa Oeste de Estados Unidos, Lennie Tristano, Lee Konitz, Dave Brubeck, Paul Desmond y otros músicos generalmente blancos le daban al jazz una impronta estilísticamente más culta, y presuntamente más funcional, en la Costa Este surgió con enorme fuerza alrededor del batería, Art Blakey, Horace Silver y los Jazz Messengers, un estilo que los negros neoyorquinos no dudaron en considerarlo no sólo como una respuesta al presunto amaneramiento
del jazz, sino como legitimo heredero del bebop. Luego llegaron al jazz aires renovados que inauguraron toda una época: llegó el jazz libre o free jazz. Ornette Coleman fue acusado por los puristas de asesinar al jazz, pero cuando Miles Davis, entró en ese terreno con discos y aventuras musicales eléctricas, las críticas no sólo terminaron, sino que se volvieron alabanzas. John Coltrane, quien formó parte de algunas formaciones lideradas por Davis, es otro de los músicos insoslayables de este lenguaje musical.
A fines de los años 1960 y comienzos de los años 1970, el jazz se mezcló con el rock para dar lugar a agrupaciones como Soft Machine, Mahavishnu Orchestra, Weather Report, Return to Forever, bandas integradas por muchos de los músicos que habían participado del disco Bitches Brew de Miles Davis (o que habían sido inspirados por aquel álbum), representantes de un estilo llamado fusión o Jazz Rock. Ellos son: Robert Wyatt, John Mc Laughlin, Chick Corea, Herbie Hancock, Dave Holland, Wayne Shorter, Ron Carter, Joe Zawinul, Jack DeJohnette, Billy Cobham, Lenny White. Si bien la moda del jazz-rock pasó, estos músicos desarrollaron -con algunos altibajos- carreras interesantes. Desde esa década -y hasta el presente-, aparecieron otros nombres: Jaco Pastorius -muerto trágicamente en 1987, víctima de un custodio de un bar-, Michael Brecker y su hermano Randy Brecker, Pat Metheny, Bill Frisell, Mike Stern, David Fiuczynski, Esbjörn Svensson Trio, etc. The “new wave”.
La escena musical estadounidense a comienzos del siglo XX
Al inicio del siglo XX la sociedad estadounidense había comenzado a despojarse de la opresiva y rígida formalidad que había caracterizado a la era victoriana.
Desde el siglo XIX, con las canciones de comedia y ‘trovadores’ (los “minstrel shows”) o las melodías de Stephen Foster, la influencia de las tradiciones musicales afroamericanas aparecía como parte integrante de la música popular estadounidense y lo hizo así durante generaciones.
Los clubes, las salas de baile y los cafés (‘tea rooms’) comenzaron a aparecer en todas las ciudades. Curiosamente los bailes llamados negros, que se inspiraban en movimientos africanos –como el ‘shimmy’, el ‘turkey trot’, el ‘chicken scratch’, el ‘monkey glide’, y el ‘bunny hug’- fueron adoptados por un público blanco. El ‘cake walk’, desarrollado por esclavos como parodia de los bailes formales de sus amos, se convirtió en el último grito. El público blanco aprendía estos bailes viéndolos primero en programas de vodevil y observando luego a bailarines profesionales en los clubes.
En aquellos tiempos la música de baile popular no era el jazz aunque se encontraban ya formas precursoras, por ejemplo en la experimentación e
innovación musical del blues o el ragtime, que pronto florecerían como jazz. Compositores neoyorquinos (los conocidos como el grupo de la ‘Tin Pan Alley’, entre ellos Irving Berlin), incorporaron la influencia del ragtime a sus composiciones aunque apenas utilizaban los mecanismos específicos que eran naturales a los artistas del jazz –los ritmos, las blue notes. Pocas cosas consiguieron más para hacer popular este tipo de música que el éxito de Berlín de 1911 llamado “Alexander’s Ragtime Band”, que se convirtió en una auténtica locura tanto en los Estados Unidos como en Europa (especialmente en Viena). Aunque la canción no estaba escrita como un ragtime, la letra describe a un grupo de jazz que convertía canciones populares a ritmos de jazz –como en la línea donde dice: “si quieres oír el ‘Swanee River’ tocado en ragtime…”.
Te puede interesar:
Etiquetas: Jazz.
Comparte esta noticia en:







